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domingo, 19 de febrero de 2012

Hablando de amar.

-Esto me da una rabia..
+¿El qué?
- Me da rabia por que ella no te quiere... y yo sí.
+¿Cómo que tú sí?
-Joder, ¿con lo inteligente que eres y no lo comprendes?- pregunta ella-. ¡Te quiero! ¡Te quiero!  ¡Te quiero!
+Yo... no se que decir. Esto me ha codo totalmente desprevenido.
- Sé lo que estás pensando.
+ ¿Lo sabes?
- Sí, que soy una idiota.
+No estaba pensando eso.
- Pues deberías pensarlo.
+ ¿Por qué?
- Porque realmente soy una idiota, una estúpida, una caprichosa, una niñata que aún no ha madurado y que no está a la altura del chico más maravilloso del mundo. Todo eso deberías pensarlo porque es la única verdad. Hace unos meses, te dije mirándote a los ojos que no sentía nada por ti. Y no era verdad. Estaba confusa. Tú me habías confundido. Pero no era cierto que no me gustases... Me gustabas mucho, pero también aquel otro chico. Y él había llegado antes... al final ni el uno ni el otro, porque soy tan idiota que separo de mi lado a la gente que realmente merece la pena. ¡Una gran idiota! Uff... y resulta que el destino me ha dado otra oportunidad. Te encuentro de casualidad cuando más necesito encontrarte, cuando mi vida es un caos absoluto. Sin embargo, mala pata..., tú tienes novia. O lo que sea. Tendría que olvidarme de ti, intentar ser solamente tu amiga, no sentir nada... Pero no, voy y me enamoro, recupero parte de los sentimientos que ya tenía. Solo que esta vez mi corazón no está dividido:está libre. ¡Totalmente libre! Y tú vas y logras ocuparlo con tu increíble personalidad y esa... sonrisa maravillosa. ¡Soy estúpida! ¡Soy una estúpida! No quiero volver a estar mal por un tío, no quiero..., no quiero... ¡Dios, qué mal!... Por favor, no dejes que hable más. ¡Joder! No dejes... que diga más tonterías y... cállame con un beso.
Y un segundo más tarde, ella siente los labios de él sobre los suyos.
- ¿Por qué.. me has besado?- pregunta ella muy confusa.
+ Es lo que me has pedido , ¿no?
- Sí, pero...
+ "Cállame con un beso", has dicho, y yo he obedecido.
- ¿Ha sido un beso por lástima?
+ No, ha sido para que dejaras de decir tonterías y no te insultaras más a ti misma. Si no te besaba, corría el riesgo de que estuvieras toda la noche diciendo que eres una idiota y una estúpida.
- Es que lo soy.
+ Tal vez.
- Ah, muchas gracias, hombre.
+ Nunca estás conforme con nada, ¿verdad?
- Por lo que se ve... ,no.
+ ¿De verdad me quieres?
- Un poco.
+ ¿Solo un poco?
- Tirando a bastante.
+ Entonces es menos de lo que yo te quería a ti.
- Pero es bastante, bastante, bastante.
+ Sigue siendo menos.
- Lo que importa es el presente.
+ Tú me rechazaste primero.
- Excusas, excusas.
Y así es como acaban dándose un nuevo beso.


sábado, 18 de febrero de 2012